BAJO CONTROL
Despiertas. No ves nada. Intentas moverte. No puedes. • ¿Qué cojones…?- piensas. Lo notas. Estas atado al cabecero de una cama completamente a oscuras… Te preguntas como has llegado a esta situación. No sabes dónde estás… no recuerdas nada. Mi voz parece sorprenderte: • ¿Ya estas despierto? Se enciende la luz. A pesar de quedar algo cegado, puedes verme al fin. Estoy desnuda… únicamente con mis zapatos de tacón. Desnuda exclusivamente para ti. Una rodilla ligeramente flexionada. Apoyada en el marco de la puerta. Arqueo mi espalda para que admires mi perfil y mis tetas desafiantes. • ¿Quién eres?- te preguntas alarmado y confuso. • No importa, estás a mi merced. –respondo jugando a estimular mis pezones con un pequeño consolador plateado. Pareces alucinar con mi mirada lasciva. No sabes qué pensar. Sonrío cuando veo que tu polla se va dilatando por momentos. Me gusta ejercer ese poder sobre ti. Avanzo hacia tu cuerpo maniatado contoneando mis hermosas caderas hasta el borde de la c...