INFIDELIDAD
Hay momentos en la vida en que pueden surgir las situaciones más extrañas que uno pueda imaginar. Quizás esas situaciones visionándolas en una película, podríamos pensar que son normales a la vista de los galanes y heroínas que las protagonizan, que incluso al levantarse con una resaca de mil demonios da gozo verlos; es como si acabasen de salir de la peluquería tras un relajante hidromasaje y toda una sesión de maquillaje y peluquería. Pero a las personas normales por lo general esto no les sucede: obviamente la mayoría, tampoco tenemos la "percha" de dichos galanes y heroínas. En mi caso, si una noche bebo más de la cuenta, trasnocho y no duermo las horas reglamentarias exigidas por mi organismo, al día siguiente soy lo más parecido a un zombi. Y no necesariamente he de tener una juerga con mucho alcohol, sexo y rock and roll para encontrarme así, ya que ese no es precisamente mi estilo de vida. Me sucede periódicamente, cuando en momentos puntuales y por culpa de mi tr...