EL ANUNCIO. CAPITULO NUEVE
EL ANUNCIO - CAPÍTULO 9 Durante los siguientes tres días Silvia estuvo esperando en casa a su hermana, pero seguía estando en el hotel con Pablo... suponía que, aprovechando el tiempo al máximo, tanto el uno, como la otra y por más que les mandaba mensajes, les imaginaba todo el día follando. Por un momento sintió envidia y celos de no ser ella la que recibiera todas esas atenciones, pero sabía que su hermana, cuando se entregaba lo hacía al máximo. Si algo aprendió Silvia de ella, era esa entrega total. Esa mañana, mientras Pablo reponía fuerzas con un buen desayuno y Helena descansaba desnuda sobre la cama, después de otra noche apoteósica de pastillas azules, cuerdas, dildos y látigos. Pablo había recibido una llamada de Casandra, la secretaria personal de don Rigoberto. A pesar de que tenía otros compromisos casi cerrados con otros clientes, sabía que ese hombre era exigente y al mismo tiempo muy generoso, sin importarle el coste de la sesión. Don Rigoberto era un hombre de o...