EL ANUNCIO - CAPÍTULO 12 Los trillizos Solsona eran los típicos niños ricos que no se les ponía nada por delante. Ellos eran muy conocidos en la élite, además de por su incontable fortuna, porque se habían tirado a todas las chicas ricas de su entorno. Ya que ellas se les rifaban, locas por tener algo con ellos... los más ricos, los más guapos, los mejores amantes... pero los hermanos Solsona ya se habían follado a todas y estaban en otra onda, intentando descubrir nuevas sensaciones, deslumbrando con su labia, con sus deportivos, pero, sobre todo, porque los tres, eran tres apuestos mancebos casi idénticos. Cerca del uno noventa, con unos cuerpos torneados, musculados en el gimnasio y muy bronceados, eran un portento sexual, extremadamente bien dotados, con unos apéndices de más de veintidós centímetros cada uno. Los Solsona siempre habían estado muy unidos y aunque se ligaban a todas las mujeres que querían, alguna vez por separado, siempre intentaban hacerlo todo en comú...
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