EL ACUERDO II

 Ignacio mientras miraba por la ventana me dijo:
“Esperanza, estoy enamorado de ti desde siempre, desde el primer día que te vi en el instituto y me comenzaste a dar clase y deseo que vivamos juntos, deja a tu marido y vayámonos a vivir juntos”
Yo al oír semejante confeso, me quedo sorprendida aunque en el fondo me guste que sienta y quiera lo que acaba de decir, por ello me siento alagada pero le contesto:
“Estas loco, como dices eso. Mira yo te deseo muchísimo y eres él único de los cuatro de vosotros por el que siento algo especial, no sé si es cariño o si es amor, pero lo mismo siento por mí y al no ser que él me deje o se divorcie de mi yo nunca los dejaré. Y a aparte de todo esto, no te das cuenta que yo te doblo la edad y que dentro de unos años seré una mujer vieja y quizás poco apetecible, cuando tú estarás en lo mejor de tu vida. Y cuando llegue esa época ¿Qué pasará? ¿y si te cansas de mí? Porque es lógico, tú vas a ser joven y vas a querer estar con una mujer como tú joven, y con un cuerpo terso y bonito,  que también te dé todo el cariño y todo lo que yo te pueda dar, pero aparte de eso su juventud y ganas de vivir. No te digo nada de cómo vamos a vivir, pues tú no tienes trabajo, pero eso no sería problema porque con mi sueldo de profesora podemos vivir los dos bastante bien. ¿Y has pensado en lo que dirían tus padres? ¿Ellos crees que lo consentirían?”.
Él volviendo su cara hacía mí me dice:
“Todo eso lo sé, pero yo nunca te dejaré por una mujer más joven, te quiero y estoy enamorado de ti hasta mis huesos y siempre lo estaré, tengas la edad que tengas. Y lo que digan mis padres me da igual, ya soy mayor de edad y puedo hacer lo que quiera con mi vida. Todos estos años que  hace que te conozco, me he tenido callado mis sentimientos hacía ti, porque siempre me pareció imposible conseguir el estar contigo. Pero desde que lo conseguí he dado muchas vueltas a la cabeza y e podido ver y sopesar todos esos pros y contras que acabas de enumerar y no me importan y de lo que piensen los demás menos aún, te quiero y estoy enamorado de ti y eso es lo que me importa. Y referente a vivir, no te preocupes que buscaría trabajo, conozco a bastante gente que me podrían ayudar a tenerlo y no obstante como tú dices en mientras podíamos arreglarnos con tu sueldo de profesora”.
Yo entonces le digo:
“Si es verdad que sientes lo que dices por mí, ¿entonces como dejas a tus amigos que me follen y me entregáis a otros hombres?, si realmente me quisieras, pienso que no consentirías eso ni me seguiríais chantajeando”
Él me contesta:
“Por esa regla de tres tú marido tampoco te quiere, porque él también te deja que te follen otros hombres. Mira Esperanza yo te quiero muchísimo, pero me excita mucho verte en los brazos de otros hombres, quizás me llames que eso es ser un cornudo, pues si es así yo soy o seré un cornudo, pero cuando te veo como mis compañeros te follan siento un placer extraño dentro de mí que me excita muchísimo. También te digo que cuando todo ha pasado siento un sentimiento de culpa y de enfado por haber consentido en que otros te follen e incluso pienso que eres una puta y que te gusta y pensar eso hace que de nuevo me excite. Referente a lo del chantaje no depende de mí solo hay tres personas más que dudo que así de pronto consientan en dejar de hacértelo y más con lo bien que lo pasan cuando están contigo”
Yo le digo:
“¿De verdad piensas que soy una puta?”
Ignacio sonriéndome me dice:
“Si lo pienso, pero me gusta que lo seas y  que seas como eres, decente en el círculo de amistades y trabajo en que te mueves y una verdadera puta cuando estas con nosotros, aunque quieras hacernos ver a mis amigos y a mí que lo haces a la fuerza y por miedo al chantaje que te hacemos. Los otros tres piensan que es así pero yo te conozco y sé que lo haces y disfrutas porque realmente puedes sacar, siguiendo pareciendo ante nosotros una persona decente, la puta que realmente eres y llevas dentro. Pero me gusta y quiero que sigas siendo así  como eres y como actualmente actúas ante todos y con nosotros, por eso te quiero y deseo.”
Yo le contesto
“Y si es así, ¿aun estas decidido a ser mi pareja o mi marido (caso de que me divorciara de Pepe) de por vida?.”
Me dice:
“Sí, lo estoy y la he meditado bien meditada mi decisión y estoy dispuesto a todo porque se lleve a cabo y se haga realidad, pues es lo que más deseo en este mundo ser tu hombre, ser tu pareja, ser tu marido para siempre”
Yo entonces le contesto:
“Ignacio, te voy a ser tan sincera como tú lo has sido conmigo. Si no estuviera casada y no tuviera marido y tras ver que estas convencido y que esa es tu decisión, tras a ponerte bien claro lo que te puedes encontrar de que pase unos años cuando yo sea vieja y tú aún joven, te juro que te diría que sí ahora mismo. Pero estoy casada y nunca me separaré de mi marido al no ser que sea él el que me deje o se muera, como te he dicho antes. Si esto ocurriera alguna vez (y espero que no sea así) te juro que si tú siguieras con este sentimiento hacía mí, sería sin dudarlo tu mujer, aun sabiendo (a pesar de lo que piensas y dices ahora) que con el tiempo te cansarías de mí y si no me dejabas me tendrías como tú mujer pero sin hacerme sentir como tal”
Él entonces me contesta:
“Te propongo Esperanza una cosa: Si es verdad lo que acabas de decirme de que él único inconveniente para convertirte en mi mujer es tú marido, que firmemos los dos un contrato de matrimonio y si tu marido te dejara o muriera, te cases conmigo convirtiéndonos en marido y mujer con todas las consecuencias. Yo estoy dispuesto a esperar que algo de esto ocurra, si tú me prometes que caso que ocurriera una de estas posibilidades serías mi esposa y cumpliríamos ambos las partes del contrato que firmemos “.
Yo le digo:
“De acuerdo, si eso ocurre seré tu mujer. Te propongo que escribas tú el contrato de matrimonio y si me visitas mañana me lo traigas y lo firmaré”
El apartándose de la ventana me dice:
“Tu marido ya está en el aparcamiento y montado en el coche, ya se marcha”
Deja la ventana y se acerca a mi cama y acercando su boca a mis labios me da un beso, introduciendo su lengua dentro de mi boca y llevando sus manos a mis pechos me los aprieta y soba por encima del camisón que tengo puesto, se da perfectamente cuenta que no tengo sujetador bajo el camisón de la clínica pues noto como al sentir mis pezones erectos en su mano le va creciendo un bulto bajo su pantalón a la altura de su sexo.  No obstante, hace algo que no espero y es separarse  de mí y me dice:
“Yo a parte de venir para verte también venía para decirte lo que tenemos pensado hacer contigo mis amigos y yo cuando salgas del hospital y estés bien y es lo siguiente: Hemos leído tú ultimo relato que has publicado de Fernando y Paloma y tú misma nos has dado la idea. Queremos que dentro de poco vuelvas a estar preñada si es de nosotros bien y  sino de otros. Para ello hemos decidido seguir un guion y no es otro que tú relato. No puedo decirte más porque no hemos hablado mucho al respecto solo lo hemos comentado, pero ten en cuenta que será una cosa muy parecida a lo que tú has contado de tus amigos, aunque sabes que siempre pondremos nuestras innovaciones. También estamos buscando un piso para nuestros encuentros en vez de hacerlo en la casona, medio derruida, en el campo de los padres de Ramón”.
Yo con lo excitada que estoy, apenas hago caso a lo que me dice y le digo:
“Vale, ya veremos eso cuando haya salido del hospital y este buena, cierra bien la puerta y ya que no tiene pestillo por dentro pon una silla detrás por si acaso. Pero ahora, quiero hacerte un regalo, como prueba de agradecimiento por venir a verme e interesarte por mi salud y como premio por lo que acabas de decirme que sientes hacía mí. Ven acércate y bésame,  para eso he preparado todo para que mi marido nos deje solos durante unas horas, ya te he dicho que desde que estoy ingresada no he hecho nada con ningún hombre y desde que he parido ningún hombre me ha penetrado aún por mi coñito y quiero que seas tú el primero que me folles por él y ese es el regalo que quiero hacerte esta tarde…..”
Él viéndome incorporada en la cama con mi espalda recostada en la cama (que tengo inclinada un poco para estar más cómoda), se acerca y puede ver perfectamente los dos pequeños bultitos que mis pezones erectos hacen en la tela del camisón o bata que tengo puesta sobre mi cuerpo. Yo miro su entrepierna y veo que su bulto no solo no ha desparecido sino que ahora es más grande. Se acerca y acercando su boca a la mía me da un beso en mis labios, yo abro mi boca y le dejo que entre su lengua dentro de mi cavidad bucal, saboreamos cada uno con nuestras lenguas el interior de la boca del otro, nos tragamos nuestras salivas, dándonos un buen morreo, yo llevo mi mano al bulto que marca su pantalón y se lo acaricio por encima del mismo. Él lleva sus manos bajo las sabanas y la mete también bajo mi camisón, toca mis piernas, sigue subiendo por mis muslos desnudos hasta que llega a mi sexo, se para al comprobar que no tengo bragas puesta y acariciando mis labios vaginales y pelambrera de mi pubis, me dice sin dejar de tocarme en ese lugar tan íntimo de mi cuerpo:
“Esperanza, no tienes puestas las bragas, estás completamente desnuda bajo esa especie e camisón o bata que tienes puesta y siento tu sexo completamente mojado, oh que placer me da tocarte así y hacerlo en este lugar, donde en cualquier momento puede entrar alguien y sorprendernos tocándonos, esto me excita muchísimo profe…..”
Yo al sentir su mano en mi sexo y notar como va entrando primero un dedo y luego otro y otro más , hasta tener tres dentro de mi coñito, no puedo aguantar el emitir unos suspiros y quejidos de placer y le digo:
“Aaahhhhh…..siiiiiiiii siiiiiii sigueee tocandomeeee asiiiiiii, asiiiiiii, cuanto tiempo sin que nadie me tocara mi coñito, ahhhhhhh…..te gusta mi amoooorrr , te gusta entonces que tu profesoraaaa seaaaa una putaaaaaa ehhhhh diiiiii siiiiiii , siiiii tienes razoóóónnnnn soy una puta y me gusta lo que me hacéis tú y tús amigooooos pero por favor no se lo digas a los demááá´ssss quiero que sea nuestro secretooooooo….para esoooooo vamos a ser parejaaaa algúúúnnn díaaaa…….”
Yo con los toqueteos de Ignacio estoy muy caliente y tengo muchas ganas de sentir su miembro dentro de mí, no pudiéndome aguantar más le digo:
“Ignacio, quiero que me folles ya, pero aquí no puede ser pues puede entrar alguien y cogernos, lo haremos en el servicio. Quiero esta vez que lo grabes todo con tú teléfono, pero tienes que prometerme que esa grabación solo la utilizaras para ti y que nunca, nunca se la enseñaras a nadie pase lo que pase, ni utilizarás en contra mía ni para extorsionarme con ella. Esto lo hago, lo de dejarte grabarlo, para demostrarte que me fío de ti, que te quiero y te deseo y que si un día sucede cualquier cosa y no estoy ya con mi marido cumpliré mi palabra de ser tuya, tu mujer y tu esposa. Ahora cuando empieces a grabar, te voy a repetir lo mismo que te he dicho dándote mi consentimiento para que graves todo, para que toda la  gente si alguna vez cayera en manos que no sean las nuestra la grabación, sepan que me has grabado y has gozado de mí poseyéndome con mi consentimiento y no ha sido a escondidas ni forzado como las grabaciones que tenéis y utilizáis para chantajearme. ¿De acuerdo, vas a cumplir lo de ser solo para uso tuyo o mío o para verlo solo cuando estemos juntos tú y yo?”.
Y sonriéndome y sacando su mano de debajo de las sabanas, se retira un poco de mí y me contesta:
“De acuerdo, lo grabaré todo y te prometo y te juro que solo lo usaré para verlo yo o cuando estemos juntos tú y yo y no lo utilizaré nunca para chantajearte o en contra tuya”
Entonces yo le digo que comience a grabar y repito las palabras que le he dicho anteriormente autorizándole a grabarme y grabar todo lo que hagamos.
Me levanto de la cama y dirigiéndome hacía la puerta del servicio y aseo le digo:
“Ven, tras de mí y no dejes de grabar nada”
Él me hace caso y cuando paso a su lado y me pongo de espalda delante de él camino de la puerta del aseo, puede comprobar que la bata- camisón está completamente abierta por atrás de arriba abajo, solamente sujeta con un botón en la parte del cuello. Se me ve perfectamente al andar más de medía espalda, prácticamente toda (pues a tener unos pechos tan grande estos tiran de la tela dejando la abertura trasera bastante grande) y todo mi culo y piernas. Él sin dejar de grabar me dice:
“Profe, se te ve completamente desnuda por detrás, cualquiera que esté aquí contigo si necesitas ir al aseo, te verá todo tu culo y si t tienes que agachar algo más, dentro de lo fea que es la bata es muy excitante y sexi, ja, ja,ja,ja,….”
Yo no digo nada, abro la puerta del aseo y enciendo la luz del mismo, entro y hago que Ignacio siguiéndome entre también. Luego una vez los dos dentro cierro la puerta y echo el pestillo por dentro (aquí si le tiene) y luego le digo sonriéndole:
“Siéntate en la taza del wáter y mira a ver si te gusta lo que vas a ver”
Él hace lo que le digo, sin dejar en ningún momento de grabar con su móvil. Yo entonces llevo mis brazos a la parte de atrás de mi cuello y me desabrocho la bata – camisón dejándolo caer al suelo y quedando completamente desnuda ante él. Luego acercándome a él le cojo su móvil y le digo:
“Ahora te toca a ti, trae el móvil, desnúdate, mientras lo haces yo te grabo”
Se levanta y con gran rapidez se quita todas sus ropas quedándose, igual que yo me encuentro en estos momentos, completamente desnudo y mostrándome su polla completamente erecta. Luego le dije:
“Ahora siéntate encima de la taza del wáter”
Me acerque a él grabando todo y le di a él el teléfono para que siguiera grabando. Luego me puse de rodilla y abriéndole más sus piernas, me coloque entre ellas y cogiendo su hermosa polla con mi mano derecha comencé a pasar mi lengua a lo largo de toda ella para cuando llegue a su glande meterme toda du bola en mi boca y comenzar a tragármela hasta mi garganta poco a poco para una vez que tocó mi garganta volver a irla sacando de nuevo poco a poco, pero al llegar de nuevo a estar su punta gorda y con una gota de líquido pre seminal en mis labios limpiar esa gota con mi lengua volviendo de nuevo a engullir hasta mi garganta su hermoso instrumento. Ignacio con estas maniobras comenzó a respirar más entrecortadamente y a decirme:
“Ohhhhh diosssss .... ummmmm , que bien la comes, joderrrrr sigue asiiii , sigueeee ...no veees profeee conmo yo tengo razón, eres toda una putaaaaaaa ….cuantas del oficio lo hacen peor que tú, es una marvilla como me la mamasssss cabronaaaaaaa……por eso me guatas tanto por lo pedazo de puta que eres bajo ese aspecto de mujer decente que haces que todos crean que eres, pedazo de golfaa……”
Yo al oírle, me ponía aún más caliente me saque su polla de mi boca y empecé a disfrutar lamiéndosela de nuevo de arriba abajo, me pasé a sus huevos los cuales se los lamí y me los metía en mi boca con todas mis ganas y vicio que afloraba de dentro de mí , estaba como poseída, le daba unos lengüetazos muy lentos y echándole a la vez gran cantidad de saliva que con mi lengua se la iba extendiendo a lo largo de toda su polla, quería lubricársela bien , para lo que a continuación tenía pensado hacer con ella. Él en mientras no dejaba de grabar acercando bastante el móvil a la zona donde yo estaba actuando con mi boca, cogiendo con ellos unos primeros planos de mi boca y lengua con su polla. Le deje de comer su polla y me puse de pi, me retiré un poco y con mis manos le cerré sus piernas, luego me puse abierta de piernas todo lo que pude sobre donde estaba su polla erecta y tiesa apuntando hacía mi rajita y abriéndome todo lo que pude con mis dos manos mi chochito le dije:
“Sujétatela con la mano que no tienes el móvil y este ponle bajo mi coñito, quiero que vayas grabando a medida que yo voy bajando y que recojas con todo detalle cómo me voy introduciendo tu polla en el interior de mi coñito, mi amor, estoy deseando sentir esa maravilla que tienes entre tus piernas dentro de mis entrañas”
Él hace lo que le digo y yo poco a poco voy bajando hasta que noto como la punta de su erecto mástil roza ya mi pubis. En esos momentos, al sentir de nuevo una polla tocando esa zona, el pulso se me acelera hasta el límite, mis labios vaginales se abren más si eso es posible, pues los tengo sujetos con fuerza con mis dos manos  separándolos a topes, pero al sentir tan cerca su glande noto la sensación de que aún se me abran más de lo que los tengo, mi coño hierve de deseo y emito mi primer jadeo:
“¡Ohhhh! “
 Me dejo caer un poco más y noto como su glande toca la entrada de mi chochito, tanteo y me muevo unos instantes hacía delante y hacía atrás acariciándome con su puntita toda la raja de mi coñito. Luego me dejo caer un poquito, hasta que consigo que la punta de su miembro atraviese mis labios vaginales. Ya tengo su capullo dentro, me sigo dejando caer despacio, milímetro a milímetro y voy sintiendo como Ignacio comienza a entrar dentro de mí. Me agarro a su hombro y cuello, donde por el placer que estoy sintiendo, clavo mis uñas. Sigo con mi cuerpo descendiendo hacía abajo, me auto empalo este maravilloso mástil de carne de mi amante, mis entrañas se van llenando poco a poco a medida que su polla entra más y más dentro de mí, ya la tengo casi toda dentro, siento como me arde,  apenas puedo moverme. Hace tiempo que no me siento tan llena como ahora, y eso que he tenido dentro de mi otras pollas aún más grandes y gordas  que la de mi ex alumno Ignacio, pero no sé si será por el tiempo que hace que no tengo un miembro masculino dentro de mi vagina, o por el lugar y la situación en que lo estamos haciendo, el caso es que en estos momentos la polla de Ignacio me está haciendo vibrar, y esa sensación poco a poco va en aumento a medida que continuo metiéndome su polla en mi almejita, paro un momento y le digo:
“Ahhhhhh  que gustooooooo….cuantas ganas tenía de volver a sentir una buena polla entrando en mi coñitoooooo….siiiiiiiii….¿te gusta mi niñoooooo? Te gusta como penetraaaassss a tu profeeeee…..diiiiii…..siiiiii asiiiiii como voy notando como me entraaaa, como raspa las paredes de mi vagianaaaaaa….siiiiii…..siiiii mi amooooor…….”
Después sigo bajando, bajando, sobre su dura masa de carne, parece como si no se acabara nunca y las ganas de tenerla toda dentro y mi impaciencia por que esto ocurra, hace que este calentísima y echando gran cantidad de flujos y no pudiendo aguantar más me dejo caer de golpe entrándomela, ayudada por el impulso y la humedad de mis flujos, hasta que notó como mi culo ya roza sus huevos y como con su punta toca la entrada de mi útero, entonces le digo:
 “¡Joder! ¡La noto entera! ¡Me muero de gusto de sentirla dentro de mí, ooohhhhh…. Mi amoooorrr  siiiiiiiii  aaaahhhhhhh..!
Me quedo quieta un momento, unos minutos,  para que mi vagina se adapte al tamaño de su polla, el aprovecha para llevar la mano que no sostiene el móvil a mis pechos, acerca su boca, primero al que no toca con su mano y comienza a chupar mi pezón  mi aureola a la vez que me con la mano masajea el otro. Luego lleva su boca al otro y hace lo mismo, después, comienza a subir con su lengua y boca a mi cuello que me besa, excitado, me come toda mi cara como si se hubiera vuelto loco. Yo entonces para facilitarle su labor, le cojo el móvil y continúo yo grabando lo que hacemos. Sin que él siquiera se dé cuenta comienzo a moverme subiendo despacio arriba y abajo y comenzando un lento mete y saca llegando a tener fuera de mí casi todo su miembro manteniendo dentro solamente su glande, para de nuevo bajar e hincarme nuevamente  toda su polla, continuo con mi movimiento y él sigue ahora apretando mis pechos como queriendo sacarle su leche, al ver que no sale me dice:
“¿Esperanza, es que ya no tienes leche?”
Yo sin dejar de moverme le contesto:
“Sí sigo teniendo, pero desde que llevo aquí no me ordeño tantas veces como antes y poco a poco se me está retirando, pero insiste que verás cómo consigues que salga. Y no te preocupes que a partir de ahora volveré a ordeñármela como hacía antes para evitar que dejen mis pechos de producir leche, si es eso lo que quieres: mamar de los pechos de mamá, mi niño…..¿quieres leche de tu profeee……sigue sigueee mira , mira ya sale , ya comienza a fluir de nuevo mi amor, bébetela toda es para ti, siiiii toda para tíííí….”
Él continúa chupando y apretando mis pechos y comienza a dar fruto su insistencia y comienzan a salir mis primeros chorros de leche de mis pechos. Yo no quiero seguir grabando pues estoy muy excitada y entonces le digo a él si quiere hacerlo y me contesta:
“Esperanza, yo ahora estoy muy ocupado y prefiero tocarte que seguir grabando con el móvil. Ponlo sin cortar encima de esa repisa del lavabo enfocando dirección aquí al wáter para que pueda grabarnos o cogernos a los dos, mejor será que se grave lo que se pueda que nada ¿no crees?”
Yo no le contesto, pero si le hago caso y coloco como puedo el móvil en la repisa, un poco inclinado enfocando hacía donde estamos los dos sentados encima del wáter. Yo entonces me agarro mis pechos y se los dirijo a su boca, le dejo que succione con fuerza en uno de ellos y cuando acaba en ese le doy a chupar del otro. El  mientras coge sus manos y me las lleva a mi culo agarrándomele con fuerza y comienza a acompañar el movimiento que yo desde hace rato estoy haciendo arriba y abajo, entonces yo temiendo que tire demasiado de mí hacía arriba y se salga de mí,  le digo:
 “Por favor no te salgas de mí y muévete, pero no te quedes quieto y comienza a moverte que soy yo  la que esta haciendo todo el trabajo, cabrón que estoy tan caliente que no puedo más , necesito sentir tu polla hasta el fondo dentro de mí”
Ignacio, me hizo caso y  fue subiéndome y moviéndose y tirándo de mi con más ritmo, al poco tiempo me manejaba como quien maneja un trozo de carne, o un trozo de pan. Agarrándome de mí culo me alzaba como una marioneta para volver a sacar su polla de mí. Al poco, volvió a bajarme. Y a subirme. Y a bajarme. Lento, despacio, con dulzura, sintiéndonos los dos, me llenaba y me vaciaba mi vagina a cada embestida suya. Mordí mis labios, saqué mi lengua. Poco a poco comencé a sentirme más cómoda y cada vez más caliente y gozando más, perdí los pocos miedos y reminiscencia que me quedaban y  me sentí libre hasta el punto de comenzar a moverme sobre él con ganas y fuerza, comenzando mis grandes pechos a moverse, también arriba y abajo, como si fueran dos campanas repicando. Entonces le dije:
“Aaaahhhhhh que placer me estas dandooooo, no te habrás enfadado porque te dijera que te movieras tú que era yo la que estaba haciendo todo el trabajo,  oooohhhhhh  asiiii, sigueeeee, aahaaaaa”
Yo también comencé mis propios movimientos de disfrute, notando la gran polla de Ignacio llenando todo mi interior, realmente era yo quien me le estaba follando y no él a mí,  aunque así lo creyera mi ex alumno. Comencé a aumentar y apretar el ritmo, estaba como loca, todo lo que mis 55 casi 56 años me lo permitían, procurando introducirme lo más adentro de mi cuerpo toda aquella monstruosidad de polla con la que mi ex alumno me penetraba el interior de mi vagina. Ignacio soltó mi culo y de nuevo volvió a agarrarse a mis pechos, ahora ya era yo solo la que se movía arriba y abajo como una posesa, con fuerza y tesón. Quería ser yo la que me lo follara y lo estaba consiguiendo, me lo estaba follando a mi antojo. Además estaba controlando la situación para follarme a mi antojo a mi joven amante, para disfrutar de su hermosa tranca, para llenarme de él y lograr que dentro de poco se vaciara dentro de mi vagina. Mi coño a cada movimiento sentía su tranca dándome cada vez mayor gusto. Subía y bajaba, hacía círculos quemándome la polla del chico en mis entrañas, notando como de dentro de mi coño seguían saliendo una gran cantidad de flujo. Mi cuerpo comenzó a sudar y me sentía agotada entonces le dije:
“Aaaaahahahhh, , muévete cabrón , no me hagas trabajar tanto, siiii, como la sientoooo, ohooo  que placeeer sigueee , pero mueveteee tú también a la vez que yooooo, no seas vago y acompañame en mis moviemientooooossss  siiiiii meuveteeee tú tambiénnnnn cabróóónnnnn…..”.
El comenzó de nuevo a mover su pollón dándome fuerte, siguiendo el ritmo que yo había marcado. Yo comencé a seguirle y saltar sobre su polla, como estaba parecía que me le estaba montando. Era mi potro salvaje, como me jodía, la sentía toda entera, me entraba justa y me producía un placer inmenso. La sentía en el mismo cuello de mi útero, me estaba llevando a conseguir el orgasmo, estaba muy cerca de él. Con esos movimientos tan fuertes,  mis tetas bailaban, botaban como si fueran dos globos que se movían al compás de sus embestidas. Eso le gustaba, me las agarró y me las sobaba me pellizcaba el pezón me los acariciaba, sabía que eso me ponía a cien y me decía:
“Ya sé profe que esto te está gustando….  Eres mi putita…..y sé que la notas muy adentro, pero ¿a qué te gusta, a que disfruta?, tú tranquila y disfruta de mi polla mi amor.”
Ese momento sentía que mi amor por él me salía por todos mis poros, quería que él notara como le quería como le deseaba, quería que él sintiera lo mismo, me quería sentir querida y se lo dije:
“Ignacio, quiero sentir como me amas , como me quieres, hazme tuya, quiero que te corras dentro de mí, quiero sentir tu semen caliente en mi interior, sentí como me inundas mis entrañas y me quedas preñada , si mi amor fóllame, jódeme preñameeeee”.
Yo ya estaba a punto, me inclino hacía su cuerpo y clavándole, por el placer que siento mis uñas en su espalda, le digo:
 “Ooohhhh que biennnnn, me viene. ¡¡Me viene!!No pares ahora sigueeee cabrón agárrame mis tetas quiero que me acaricies mis pechos que me comas mis pezones, asiiiiii, ooohhh que placerreeee , ahhhhhhhhha, me corooooooooo siiiiiiii ahhhhhhh….Siiiiii, me corooooooo, aahhaooooaaaaaaa Iganaciooooooo  te quierooooooooo, échamelo todoooooo siiiiiiiiiiiii mi amooooooor”
Y me corrí llenándole todo su pubis y piernas de mi corrida y jugos, parecía como si me hubiera meado, pero él entonces se liberó de mis garras, me volvió a tomar del culo, me mantuvo en el aire y fue él, con movimientos fuertes, salvajes, coordinados, potentes, de su culo quien me penetraba desde abajo mientras yo sentía que me llegaba a lo más profundo de mis entrañas, entonces sentí como se tensaba todo su cuerpo y gritando decía:
“Guarra asquerosa, putancana, me corroooooo, quiero como te he dicho que seas mi mujeeeer ….mi compañeraaaa siiiiii deja a ese cornudo de tu marido y quédate conmigoooooo mi amooooorrr……siiiiiii, ooooooohhhh que placeeerr , eres , ereessss la lecheeee que tía tan cojonudaaaaaa, aaaaahhhhhh, me corrooooooo oooooohhhh siiiiiiiii, siiiiiiiii que placeeerrrrr profeeeee me estaaaaas dandooooooo Esperanzaaaaa…..aaaaahhhhhh mi amooooooorrrr……siiiiiiii…… pedazoooooo de putaaaaaa me corrroooooooo me coroooooooo quiero preñarteeeeeee de nuevooooo……..siiiiiiiii……”
Después de esto se quedó un rato relajado, apoyado con su espalda sobre la pared. Cuando se recuperó un poco volvió acercar su boca a mis pechos y comenzó de nuevo a mamar de ellos. Le unos cinco minutos, que siguiera mamando de mis cantaros,  tragándose toda la leche que conseguía con sus manos y labios extraer de ellos. Después separando con mi mano su cabeza de mi pecho, me levante de encima de Ignacio, sacándome su polla de mi coño, al hacerlo sonó como si se descorchara una botella, y según me ponía de pie le dije:
 “Estas contento mi amor, te ha gustado el regalo que te ha dado tú profe.  ¿Era eso lo que tú querías?, dímelo, mi vida has disfrutado follándome aquí en un servicio del hospital con el morbo de poder ser descubiertos. Dímelo, ¿te ha gustado que me comporte como una verdadera puta, era eso lo que quieres que sea contigo y quieres que me porte así con otros?”
Y de nuevo le acerco mis labios a los suyos y le doy un morreo de campeonato, al terminar él me dice:
“Si puta, sí me ha gustado tú regalo profe, estaba deseando de poder volverte a follar hacía ya mucho tiempo que no había podido follarte por ese lado de tú cuerpo. Y si mi puta me gusta que te comportes así conmigo, como la realmente puta que eres y llevas dentro y también me gusta verte hacerlo y comportarte como una puta con otros, eso es lo que yo quería disfrutar follándote. He disfrutado muchísimo Esperanza, te quiero y deseo con todas mis fuerzas que seas mi mujer, no me importa nada lo que piensen los demás ni lo que digan u opinen de nosotros si tengo la suerte de que algún día esto sea posible, mi amor”
Yo entonces le dije:
“Sabes mi amor, y ya te lo he dicho, que si no estuviera mi marido sería ahora mismo tuya y me convertiría en tu mujer, pero mientras mi marido quiera seguir conmigo o este a mi lado, yo nunca le dejaré. Pero Ignacio desde ahora sabes que tú me vas a poder follar lo que tú quieras y como quieras, sin necesidad de chantajearme, como hasta ahora has hecho (aunque tenga que seguir soportando ese chantaje por parte tuya y de tus amigos). Quiero que sepas que cuando lo esté haciendo contigo lo hago porque quiero y lo deseo, aunque sea en las sesiones que tenéis preparadas y participes con tus amigos (cosa que no ocurrirá cuando lo haga con los demás). Sabes que soy toda tuya y estoy aquí para darte todo lo que me pidas, pero quiero que sepas que mientras mi marido viva o siga a mi lado, él también me tendrá y eso quiero que te quede bien claro”
Él calla y con una sonrisa en su cara, acerca sus labios a los míos y sin decir nada, como si asentara y aceptará lo que le acababa de decir, se funde conmigo en un fuerte y deseado beso.
Cuando nos separamos le digo, cogiendo el móvil y volviendo yo a enfocar para donde él está, le digo:
“Vístete y si quieres aséate un poco,  no podemos mantener aquí mucho más tiempo ya hace mucho que no estamos en la habitación y si ha venido alguna enfermera y no me ha visto en ella, volverá y si me echa de menos podemos tener problemas”
Él obediente me hace caso y comienza a vestirse, diciéndome:
“Prefiero ducharme luego en casa, más tranquilo, de modo que me vestiré y luego me asearé en casa, si te parece”
Cuando acaba le doy el móvil, para que siga él grabando, mientras yo me limpio con la toalla que hay en el lavabo los restos de semen y flujo que me están saliendo por mi coñito y después cogiendo  del suelo la bata- camisón me lo pongo y salgo del servicio hacía la habitación, al darle la espalda puede ver perfectamente cómo se me mi culo y espalda desnudos, el sigue  grabando  todo hasta que me encuentro metida de nuevo en la cama y me cubro con las sabanas de la misma.
Cuando salimos del aseo o servicio del habitación eran ya las cinco de la tarde. Ignacio estuvo haciéndome compañía hasta las cinco cuarenta y cinco en que llego mi marido. Pepe le dio las gracias por haberse quedado conmigo mientras él estaba fuera. Ignacio le dijo que al día siguiente y los demás si quería él se podía  venir a la misma hora y quedarse todas las tardes hasta que me dieran el alta, que no le importaba y de esa él  (mi marido) podría adelantar y poner a día su trabajo en la empresa. Mi marido le dijo que si no le importaba a él le haría un gran favor.
  A mí esto, al oírlo, me alegró muchísimo, pues sin pensarlo nos dejaba libre todas las tardes para dar rienda suelta a nuestros deseos.
A la mañana siguiente Ignacio, como había quedado con mi marido, volvió a la hora acordada, al irse Pepe, me dio una copia del contrato matrimonial que habíamos quedado que redactaría y me traería para que le viera y si estaba conforme firmarle y que sirviera de compromiso para cumplir lo prometido de que si alguna vez mi marido faltará o se divorciara o separará de mí, me convertiría en la mujer de mi ex alumno.
Lo leí y estuve conforme con todo lo que ponía, pero le dije que quería que añadiera lo siguiente:
“Yo Esperanza ………., mayor de edad acepto estas condiciones siempre y cuando quede viuda o mi marido se separe de mí o divorcie. Y para no ser una carga indefinida, dada la diferencia de edad entre los dos (Ignacio y Esperanza) quiero liberar a Ignacio de la obligación de seguir a mi lado, si se cansa o no desea seguir haciéndolo una vez que estemos casados o seamos pareja de hecho, sin pedirle nada a cambio. No quiero que se sienta obligado a estar conmigo por este contrato que acabamos de firmar los dos”
Él me dijo:
“No Esperanza, no es necesario que pongamos esa cláusula en la que me liberas de mi compromiso hacía ti, por si una vez me caso de ti, pues eso no pasará nunca. Si quieres la otra en la que te comprometes a ser mi esposa solo cuando mi marido no esté ya a mi lado, vale la ponemos, pero la otra como te digo no será necesaria, pues te vuelvo a repetir que eso no ocurrirá nunca”.
Yo entonces le contesto:
“Por eso Ignacio, si estas tan seguro que va a ser así, que más te da ponerlo y de esa forma me quedo yo más tranquila, teniendo la seguridad de que si cuando sea vieja sigues a mi lado es porque realmente me quieres y no porque tengamos firmado este contrato”
Él estuvo insistiendo y viendo que yo no daba mi brazo a torcer, optó por aceptar lo que le pedía.
Tras esto nos besamos y como la tarde anterior nos metimos en el aseo – servicio donde pasamos un rato maravilloso.
Al día siguiente volvió con dos copias del acuerdo pre matrimonial y lo firmamos los dos, quedándose él con una copia y yo otra. Tras esto sacó una cajita que contenía dos anillos y me dijo:
“Ponte este anillo, aunque no es una alianza de matrimonio, quiero que haga las veces de ello o algo similar y que selle el compromiso que acabamos de firmar los dos”
Yo dándole un beso le digo:
“No aquí no me lo pongo. Quiero hacerlo en la capilla y que Dios sea testigo de este compromiso que adquiero contigo”
Me puse de pi y me calcé unas zapatillas que tenía para cuando iba al  aseo y le dije:
“Une todo lo que pueda por detrás el camisón – bata, para que no se me vea mucho mi espalda y mi culo, no quiero que se murmure aquí de nosotros”
Él hizo lo que le decía, pero en cuanto daba un paso se abría dejando a la vista mi espalda y mi culito. Entonces opté por agarrarme las dos partes del camisón – bata a la altura de donde estaba mi culo y de esa forma evitar al menos que se me viera la raja de mi culo y el mismo. Salimos y nos dirigimos hacía la capilla del hospital que estaba en el piso inferior, al pasar delante de un matrimonio que estaba en la puerta de una habitación, Ignacio me cogió la mano con la que agarraba el camisón – bata y me hizo que lo soltara, quedando mi espalda y culo al aire y pudiéndolo ver perfectamente el citado matrimonio esa parte de mi anatomía. A mí me dio mucha vergüenza y me puse muy sonrojada y le dije a Ignacio:
“¿Por qué has hecho esto, se me ve todo y me da vergüenza que esos señores me hayan visto”
Y él acercando su cara a mi oído me dijo:
“Eres mi mujer, mi puta y me excita que otros sufran viendo ese maravilloso cuerpo, por eso lo he hecho y cuando salgamos de la capilla hasta tú habitación irás así”
Yo le dije:
“No , eso no, aquí todos me conocen y no quiero dañar mi reputación”
Él me miró y como dudando, me dijo:
“Bueno cuando salgamos ya veremos que hacemos, vamos a la capilla”
Entramos en la capilla, no había nadie y nos dirigimos hacia delante. Ya delante del altar, sacó los anillos y él cogiendo el que me correspondía me lo puso y yo hice lo mismo con el suyo diciéndole:
“Ignacio, me comprometo aquí delante Dios a cumplir con lo acordado y caso de que se den las circunstancias que ambos sabemos, convertirme en tu mujer con todas las consecuencias que ello conlleva en obligaciones y derechos”
Y diciendo esto nos dimos un beso. Tras esto salimos y nos dirigimos hacía mi habitación, yo me agarré las dos partes del camisón – bata por el mismo lugar que antes lo había hecho, para evitar que se viera mi culo y espalda, y él mirándome me dijo:
“De acuerdo, por esta vez se hará como tú quieres, no seré yo hoy el que haga que pierdas tu reputación de mujer decente y casada que dices que tienes en el hospital”
El resto de la tarde `pasó sin nada que destacar. A los dos días siguientes me dieron el alta y marché  a  casa donde Ignacio siguió visitándome la semana que estuve aún de reposo. Cuando esta acabó, me incorporé a mi trabajo en el colegio y al hacerlo al día siguiente tuve la llamada de Ignacio, diciéndome que esa misma tarde sus amigos y él querían hablar conmigo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

LA BELLA Y LA BESTIA

DÍA A DÍA OCHO

EL ANUNCIO. El inicio