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Mostrando entradas de agosto, 2023

LAS ALEGRIAS DE ESTHER 3

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CAPÍTULO TRES. Esther llego a su casa, se despojó de la ropa y se fue directamente a la bañera. Se metió en el agua calentita y se relajó tranquila, mientras ponía su música preferida. Cerrando los ojos recordaba lo vivido en los últimos días. Los placeres recibidos, el haberse sentido feliz y plena a la vez que llena. Recordó su anterior vida monótona y aburrida. El cambio había sido brutal, había tenido suerte, la verdad es que no se arrepentía de nada. Estaba deseando tener una nueva oportunidad. El agua había arrugado sus manos y sus pies. Salió del agua, se secó, se puso su albornoz y salió hacia la cocina para prepararse algo que comer. Recogió su móvil y vio dos llamadas perdidas de Pablo y un mensaje de WhatsApp. Mañana a las cinco de la tarde en mi casa. Una corriente eléctrica excitante recorrió el cuerpo de Esther, excitándose pensando en ¿que pasaría mañana?. Para ella era siempre una grata sorpresa la llamada de Pablo. Esa mañana Esther se ducho y se arregló su...

LAS ALEGRIAS DE ESTHER 2

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CAPÍTULO DOS. Andrés dejó a Esther en su apartamento y volvió a la mansión. Esther subió a su piso, aún estaba un poco alucinada. Primero por qué había ganado seis mil euros en dos días y después por qué la situación era cuanto menos extraña. De momento, todo era perfecto y se había sentido protegida y segura. Pablo era un amo comprensivo y aunque le había castigado y volvería a hacerlo, parece que no había sido excesivamente duro con ella. La primera toma de contacto había sido gratificante para ella y se sentía muy a gusto con la decisión tomada. Sabía que en el tiempo que le quedaba tendría nuevas e interesantes experiencias y que seguro se harían realidad sus más oscuras fantasías. En cierto modo era feliz, muy feliz. Deseaba que le volviesen a llamar para ver qué nueva experiencia le deparaba el destino. Estaba segura que cubriría sus expectativas. estaba impaciente por contar su historia y rápidamente busco en su cabeza a quien contárselo. Llamó a su amiga Irene y le contó su...

LAS ALEGRIAS DE ESTHER 1

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Esther estaba como siempre en su habitación. A sus más de treinta años, se dedicaba a trabajar desde casa y apenas salía. Esther, digamos que es una chica normal, que exhibe con gusto ese morbo especial que atrae con poderío a los hombres. Muchas veces pensaba que estaba enferma, ya que el sexo le volvía loca. El sexo duro, la dominación. Igualmente, el amor filial, en general todas las filias del sexo se sentía muy atraída por ese mundo y siempre andaba en páginas relacionadas con estos temas. En una de estas páginas, vió un perfil curioso. Lo que hizo que se detuviera en el, leyendo con atención Amo Pablo, te cuidare como a una tierna flor y te follare como la más puta entre las putas. Pago generosamente y nuestra relación durará únicamente mientras tengamos el encuentro. Si te atreves, contáctame, nada de juegos, no estoy para perder el tiempo. Esther leía y releía ese anuncio, en él había algo que le excitaba. Podía ser la remuneración pues una de sus fantasías era cobrar por...

LA VIOLACION DE MEGAN

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Megan dormía plácidamente, el calor era insoportable, pero por su ventana entraba una brisa fresca. Megan es una muchacha de poco más de veinticinco años. Una cara preciosa y un cuerpo con curvas que apetecía acariciar. Sus pechos generosos están coronados por unos bonitos pezones que cuando va sin sujetador, apuntan furiosos contra la tela de la camiseta. Últimamente no dormía muy bien, estaba en un periodo extraño de ansiedad y esto le impedía tener un sueño reparador. Ese día había caído rendida en los brazos de Morfeo y ya llevaba unas buenas horas durmiendo. El hombre había seguido en varias ocasiones a Megan hasta su casa, había observado que le gustaba dormir con la ventana abierta y sabía que su hora de levantarse eran las siete de la mañana. Su miembro estaba erecto solo de pensar que hoy sería suya, que la tendría solamente para él. Habilmente había preparado unos pallets cerca de la casa para poder alzarse en ellos. Los colocó bajo la ventana y sujetándose al alf...
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11 — ¿Pero estás loco? —pregunté, aún conmocionada—. ¡No deberías estar aquí! — ¿Cómo que no? —replicó Fer con autosuficiencia, tomándome por la cintura para pegar su cuerpo al mío y hacerme sentir la rotundidad de ese paquete que no había dejado de captar mi atención durante la comida—. Aquí es donde debo estar… ¿Por qué hacerme una paja pensando en ti, cuando puedo follarte? Sus manos ascendieron por mi talle hasta alcanzar mis pechos y acariciarlos por encima de la tela, donde se volvían a marcar descaradamente mis erectos pezones, mientras su boca atacaba mi cuello besándolo y produciéndome un estremecimiento. — Mmm… No puede ser —traté de negarme, pero aun así, derritiéndome con sus labios y manos, a la par que las mías se sujetaban a su cintura—. Tus padres y mi marido están ahí al lado… Agustín podría venir en cualquier momento… — Sabes tan bien como yo que eso no va a pasar —me susurró al oído, a medida que su ímpetu presionándome con la pelvis me iba empujando por el pasi...