LAS ALEGRIAS DE ESTHER 3
CAPÍTULO TRES. Esther llego a su casa, se despojó de la ropa y se fue directamente a la bañera. Se metió en el agua calentita y se relajó tranquila, mientras ponía su música preferida. Cerrando los ojos recordaba lo vivido en los últimos días. Los placeres recibidos, el haberse sentido feliz y plena a la vez que llena. Recordó su anterior vida monótona y aburrida. El cambio había sido brutal, había tenido suerte, la verdad es que no se arrepentía de nada. Estaba deseando tener una nueva oportunidad. El agua había arrugado sus manos y sus pies. Salió del agua, se secó, se puso su albornoz y salió hacia la cocina para prepararse algo que comer. Recogió su móvil y vio dos llamadas perdidas de Pablo y un mensaje de WhatsApp. Mañana a las cinco de la tarde en mi casa. Una corriente eléctrica excitante recorrió el cuerpo de Esther, excitándose pensando en ¿que pasaría mañana?. Para ella era siempre una grata sorpresa la llamada de Pablo. Esa mañana Esther se ducho y se arregló su...