PENSANDO EN TI, CONTIGO

UNA PAJA PENSANDO EN TI Y CONTIGO. Ese día estaba inquieto, excitado, con ganas. Pero como siempre tú no estabas, no podía tocarte, sentirte, tenerte entre mis brazos. Solamente tenía el recuerdo, el recuerdo de ese día frente al mar donde acariciaba tus pechos y apretaba tus pezones. Aún retumbaban en mis oídos, tus gemidos, tus chillidos. El calor de tu cuerpo volvía a mí, intenso como que fuera de verdad. Sabía que no estabas, pero con mis ojos cerrados te tenía ahí, cerca de mí, pegada. Como si me sintieras tú también, el teléfono sonó, sonó una y otra vez, lo cogí sin saber quién era y eras tú. ¿Hola chiquillo que tal estás? Estaba pensando en ti. ¿De verdad? ¿Y qué pensabas? En ti, en tu cuerpo, en tus pechos, en el calor de tu cuerpo, en follarte hasta hacerte estremecer. Joder, me estás poniendo calentorra ¿Dónde tienes la mano cochino? Aún sobre la mesa, aún consigo dominarme ¿ y tú? Yo la tengo entre mis piernas, te llamé también caliente como una perra, tú perra. Siento la humedad de mi coño, deslizó mis dedos entre mis labios mayores, están muy mojados y me deslizó entre ellos como si fuera una pequeña autopista. ¿Te gustaría verme? Claro, me encantaría, me gustaría jugar contigo, ver cómo crecen tus pezones y como llora tu sexo. ¿Te gustaría ver cómo me hago una paja para ti? Claro, lo estoy deseando, ya, dos de mis dedos se introducen en mi, buscando el placer. Me gusta acariciarme sabiendo que tú me miras, me sientes. El teléfono se cortó y quedé ahí en medio de la habitación con mis pantalones en las rodillas camino de mi ordenador que se situaba en mi cuarto. Llegué hasta el, no sin esfuerzo, me costaba caminar así. Me senté en la silla de gamer y esperé sabía que llamarías. El sonido de la cámara del ordenador, me dijo que estabas ahí, que solamente tenía que dar a un botón para verte. Coloqué la cámara enfocando a mí polla y abrí la aplicación. Ahí estabas tú, bueno tú cuerpo, tus pechos, tu sexo brillante y húmedo. Menuda erección tienes pájaro y eso que no me habías visto. ¿Te gusta lo que ves? Me encanta y ¿a ti, te gusta? Me gustaría más ver cómo tu mano sube y baja por tu polla. Si, así, despacito sin prisa tenemos tiempo. A mí me gustaría ver cómo te follas con ese consolador que te regalé, ese gordo copia de mi polla. Sabía que me lo pedirías. Su mano apareció con el juguete un juguete gordo, no muy largo pero gordo. Vi como lentamente lo introdujo en su sexo mientras gemía. Mi mano apretó con fuerza mi polla, sintiendo como si así fuera, como ese coño me apretaba y a la vez me envolvía, en toda mi dureza, con todo su calor. Mientras el juguete entraba lento en ti y este se iba tornando cada vez más brillante, yo sentía que mi excitación aumentaba cada vez más, mi polla cada vez estaba más dura por ti. Tranquilo no subas el ritmo, sigue el mío, así despacito. Apriétate los pezones, me gusta vértelos bien duros y estirados, me gustaría chuparlos, como te los chupé aquella vez, morderlos y sorberlos hasta hacerte gritar de placer. Humm cabrón como sabes calentarme, mira pero no aceleres tu ritmo. Sacas el juguete de tu sexo, lo vas subiendo serpenteando por tu cuerpo, abres tú boca y lo introduces en ella, tú lengua lo envuelve recorriéndolo entero. Gimes lo introduces entero en tu boca, tus ojos se abren has traspasado tu campanilla, lo vuelves a sacar despacio, una pequeña lágrima se escurre por tu linda cara. Sigues chupando lentamente ese falo, mi falo. Lo metes y lo sacas muy despacio, mirando fijamente a la cámara, buscas mis ojos. Ahora acelera un poco el ritmo Yo aceleró el ritmo a la vez que tú haces lo mismo con el juguete en tu boca. Una arcada se escapa de ti, le has dado mucha fuerza. Lleno de babas, lo bajas de nuevo a tu sexo, lo introduces y empiezas a darle intensidad, primero despacio y cada vez más deprisa. Así cabrón, así fóllame, reviéntame, si, joder que gusto, joder, no pares, no pares. Veo como te levantas de la silla y como por tus piernas se escurre tu líquido, te has corrido como una perra y lo has disfrutado. Miras mi polla como sube y baja, como mi capullo cada vez esta mas grueso, más rojo, más hinchado. No aguantas más, lo quieres en tu culito, lo chupas, lo envuelves con tu saliva y lo acercas lentamente hasta la entrada estrecha de tu culito. Por ahí no cabrón, por ahí no. Si, joder que gusto, despacito, despacito, así que bien te siento, como me arde el culo, pero me gusta. Me miras buscando mi complicidad. Mi mano guiada por ti, va deprisa, muy deprisa, busco mi orgasmo, mi satisfacción, mientras te veo subir y bajar sobre la polla de plástico. Me miras y aceleras con las manos sobre la mesa, los ojos desorbitados y tus pechos botando, como si fuera ese juego infantil donde dos bolas chocaban entre si. Gimes y aceleras. Córrete conmigo, córrete, si, joder, joder, no puedo más, no puedo más, si. Y mientras te quedas temblando sentada sobre la polla. De mi miembro sale un espeso reguerón que se estrella contra la pantalla. Después de este, van otros tres, estos ya terminan en el suelo. Has estado muy puta, me he corrido como pocas veces, me has puesto bien cachondo. Tú a mí también cerdo asqueroso, menuda corrida en mi culo, la he sentido llegar y todo. Me gusta que me sorprendas, esperaré que vuelvas a hacerlo, no tardes.

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