EL NUEVO COMPAÑERO DE TRABAJO 4
EL NUEVO COMPAÑERO DE TRABAJO
P JAVIER
4
Al llegar al hotel, Torre del Mar, este, los impresionó. Todo era lujo y detalles y a pesar del calentón que llevaba Ruth, no pudo menos que admirar esa belleza. El impresionante recibidor, desde donde se podía apreciar la piscina y sus aledaños con unas preciosas balinesas integradas perfectamente en el entorno. Tenían dos habitaciones y las cambiaron por una con vistas al mar, ubicada hacia el sol de la mañana, así durante la tarde tendrían sombra. Ya en esas fechas del mes de mayo hacía muy buena temperatura.
Ruth una vez entraron en la habitación, se desnudó entera, se medió tumbó en la cama y gritó.
Cómeme el coño.
Ángel río y tirando de sus piernas la llevó al borde de la cama. Su lengua, desplegada como las alas de un pájaro, recorría su coñito, su culito y su perineo, saboreando todos los jugos que se habían derramado durante el viaje en avión.
Vamos cabrón, chupa, méteme los dedos, jodeeer, vamos.
Ángel chupaba con pasión ese coñito hasta que llegó al clítoris que ya descapullado pedía guerra, quería guerra, deseaba esa guerra y la deseaba ya. Ángel acercó su lengua a él y con la punta de su lengua lo acarició suave, lo recorrió en círculos, solamente marcándolo con la punta. Ruth sujetaba con fuerza su cabeza y ella misma se clavó entera cuando Ángel sorbió su clítoris a la vez que una de sus falanges se colaba en su culito.
Siiii, cabrón, siiiiii, jodeeer.
Ángel notó como la boca se le llenaba de líquido y como Ruth botaba sobre su boca con pequeños estertores. Aprovechando los jugos de su corrida, introdujo otro dedo en el culito de Ruth y esta lo recibió con un suspiro. Ángel abría y cerraba los dedos dilatando ese culito a la vez que sorbía el clítoris, lo chupaba, lo golpeaba con su lengua y lo volvía a sorber. Ruth sujetó con todas sus fuerzas la cabeza de Ángel contra su sexo, a la vez que empezaba a botar sobre la cama, gritando sin mesura, retorciéndose sobre esa boca y esa mano que le llevaban al cielo sin remisión.
Siiii, jodeeer, siiiii. Ahora me tienes que follar. Ángel la miró asustado mientras se lanzaba a quitarle la escasa ropa que aún le quedaba.
Si te voy a follar, pero ese precioso culito que tienes.
Eso no lo hizo nadie aun, tú tampoco serás el primero.
Entonces te follaras tú sola ese precioso culito.
Ángel sabía que ya tenía bien dilatado ese culito. ahora lo debía lubricar convenientemente, por lo que se levantó fue a su maleta y extrajo un bote de lubricante. Se tumbó a la espalda de Ruth y se puso a modo cucharita, extendió el lubricante por el culito de Ruth y se colocó tras ella sujetando sus pechos.
Ahora sujeta mi polla, ponla en la entrada de tu culito y ve metiendola, poco a poco.
Tu estas loco.
Ángel apretó los pezones de Ruth, eso la volvió loca. Ruth se retorció sobre sí misma, bajó su mano a la polla de Ángel y la acercó a su culito. La dejó en la entrada, suspiró y dio un pequeño empujón a su culo sobre la polla. Ángel se mantuvo impertérrito mientras su polla traspasaba el anillo del ano de Ruth. Este suspiró al notar como la punta de la polla abría su anillo. Paró, se relajó y sin pensarlo empujó de nuevo, hasta que el capullo entero traspasó su ano. Volvió a parar apretando la polla con fuerza y después de unos segundos respirando con una alta frecuencia, volvió a empujar, hasta que su culo chocó con sus dedos.
Cabroooonnn, me parteees
Así pequeña, así, despacito, más suave.
Ruth dejó de sujetar la polla, dio una ligera vuelta a su cabeza y mientras lo miraba a los ojos, volvió a empujar hasta que los huevos tocaron su culito.
Jodeeer, siiiii
Ángel ni se movió, un pequeño gemido traspasó sus labios, pero ni se movió. Ruth se mantuvo unos segundos muy quieta, el roce de esa gorda polla le quemaba por dentro, intentó moverse, pero no pudo.
Sigue tú, siguee tuuu
Ángel sentía una terrible opresión en su polla, ese culito le apretaba con fuerza. Lentamente fue sacando su polla hasta casi tenerla fuera. Mojó dos de sus dedos con abundante saliva e impregnó su polla con ese líquido. Ahora volvió a meter su polla que entró mejor. La metió y la sacó varias veces mientras en alguna de ellas volvía a mojar su polla.
Así cabrón, así, más fuerte, más duro.
¿quieres más fuerte, más duro?
Siiiii.
Ángel sacó la polla de ese culito, le puso a Ruth en cuatro sobre la cama, agarró sus caderas y empezó a darle con todas sus fuerzas. Sujetó con fuerza a sus caderas le daba bien fuerte mientras clavaba sus dedos en la suave piel de las caderas.
Dame más fuerte, siiiii, siiiiii.
Los chillidos de Ruth traspasaban la intimidad de la habitación y se escuchaban en el pasillo. Ángel buscó sobre la cama y encontró sus calzoncillos que metió en la boca de Ruth. Enroscó su pelo en la mano y dándole un fuerte azote con la otra, arqueo su cuerpo y empezó a darla con todas sus fuerzas. Ruth sorprendida y excitada por cómo era tratada, tuvo su primer orgasmo nada más tirar Ángel de su pelo.
Así cabrón, así, más fuerte, maaaas
Ángel sujetó con fuerza la improvisada coleta, buscó sus muñecas y las cogió con la otra mano. Ruth no tuvo más remedio que echar su cuerpo hacia arriba y hacia atrás. La polla le llegaba a lo más hondo de su culo, el ardor de este cada vez era mayor y el placer se superponía a todos estos pequeños dolores para explotar en miles de pequeños orgasmos que le tenían totalmente en volandas.
Para, me vas a matar, para
No querías fuerte, no querías que te reventase. Pues ahí lo tienes.
Ángel la dejó recostarse sobre la cama, pero no paró, estaba muy cerca, sus huevos hervían preparando el lanzamiento final. Arremetiendo con todas sus fuerzas, clavó su polla en lo más hondo del culo de Ruth y descargó varios chorros dentro de este.
Así querías puta, así.
Ruth se fue dejando caer sobre la cama con la polla clavada en lo más profundo de su culo. Una vez quedó tendida, Ángel cayó detrás de ella con su polla aún morcillona dentro de ese apretado culito. A los pocos minutos, la polla salió del culito y un estremecimiento recorrió el cuerpo de Ruth que quedó exhausta tumbada junto a Ángel. Tras unos minutos acostados juntos, Ruth volvió a la vida y dándose la vuelta, besó con ternura los labios de Ángel.
¿Qué hora es? Tengo hambre.
Ángel miró su teléfono móvil y observó que eran las dos de la tarde.
Son las dos.
Perfecto, bajamos a comer y una siestecita. Tengo el culito muy juguetón ahora.
¿Te ha gustado, ehhh?
Joder, me ha encantado, no pensé que se pudiera disfrutar tanto.
Después de una ducha muy rápida, se vistieron y a las dos y media ya estaban en el restaurante del hotel. Una copiosa comida los esperaba. Pidieron algo para picar y después unos solomillos, con un buen ribera del Duero, para entonar los platos. La comida fue alegre y entre risas se fueron diciendo lo que se harían, ese día era para ellos, a la mañana siguiente empezaba su duro trabajo. Después de comer, pidieron una copa en la terraza, pasaron por la habitación, se pusieron sus trajes de baño y dieron un paseo por la playa. El hotel tenía una puerta que daba directo a la playa. Pasearon durante un rato recorriendo la playa de Es Vivé y se sentaron a ver el mar desde unas rocas que estaban cercanas a su hotel. La playa de es vivé, está prácticamente cerrada a modo de puerto deportivo, pero sin ser esta su función. Aquí el oleaje es mínimo, por lo que fueron a la parte que quedaba fuera de los muros para poder sentir el rumor de las olas. Ahí en la soledad de esa parte de la playa, las manos de Ángel no paraban de recorrer el cuerpo de Ruth. Acariciaba sus pechos, su liso vientre, su cuello y besaba este con húmedos besos. Ruth, sentada entre sus piernas, notaba la potente erección del hombre contra su culito. Lentamente Ángel introdujo su mano dentro de las braguitas del bikini de Ruth y acarició su clítoris que le esperaba hinchado. Lo acarició muy lento. Subió la mano hasta su boca, la lamió y remojó sus dedos para volverla a bajar. Ahora el tacto para él y para ella era mucho más placentero. A los pocos minutos de acariciar ese botoncito en suaves círculos. Ruth gimió, cerró sus piernas y se dejó ir en un intenso y dulce orgasmo.
Jodeeer que manita tienes cabrón.
Se levantaron y entraron en el hotel. Se dieron un baño en la piscina, rodeando la impresionante torre que se erguía en su mitad y se tumbaron en una de las balinesas, a tomar una cerveza y descansar un poco.
Hoy cenamos y a dormir que mañana a las diez tenemos esa importante reunión. Comentó Ruth
Creo que tendríamos que dar un repaso a los números, creo que se pueden limar unos millones.
¿Crees que es necesario?
Si, tú vas a exponer la compra y yo tengo los datos, los compartimos y así tu tendrás todos los datos. Además, tenemos dos horas hasta ir a cenar.
Vale, me has convencido.
Después de tomar su cerveza, subieron a la habitación y Ángel empezó con su exposición que resumimos lo más posible para que podáis haceros una idea del volumen de la compra.
Veamos, el precio medio del metro cuadrado ya construido en Ibiza, está sobre los seis mil euros. Aquí en playa d’en Bossa, podemos pagar hasta ocho mil por el metro cuadrado. Si la superficie a comprar es de veinte mil metros construidos, podemos llegar a un máximo de ciento sesenta millones de euros, si lo podemos rebajar un poco, pues mejor. ¿Qué tal está la construcción, harían falta muchos arreglos?
Creo que, en este caso, se podría abrir directamente, con algún pequeño arreglo, pero de eso se encargaría el personal contratado para el mantenimiento, aunque no hay tiempo, habría que abrir tal y como está.
Bueno, eso encarece el producto, pero tendrás que emplear todas tus armas para poder rascar un precio máximo de siete mil quinientos euros por metro cuadrado. Lo que nos daría los ciento cincuenta millones justos.
Creo que es factible.
¿Bien qué más tenemos?
Hay unos apartamentos en San Antonio, que también están muy bien. Estos tienen unos quince mil metros cuadrados. Y si pagamos como mucho cuatro mil euros metro cuadrado, nos supondría unos sesenta millones. Lo que nos lleva a Santa Eulalia donde tenemos vistos unos apartamentos de ocho mil metros cuadrados. Aquí podemos pagar un máximo de tres mil euros por metro cuadrado, pero como hay mucho que reformar, con dos mil o un poco más podríamos salvar el asunto. Así que esto estaría sobre los 16 millones más los arreglos. Tendremos que contratar a un constructor para tener un cálculo aproximado.
Bueno, con las tres cosas, si cuadramos los números, nos queda de sobra para los arreglos. ¿Y esos de es Cana?
Pues esos de es Cana son unos cinco mil metros cuadrados, están muy bien y con unos tres mil euros por metro cuadrado estarían muy bien pagados, pero hay que verlos primero.
Bien son quince millones, estamos dentro del presupuesto. Como bien dices, hemos de verlos.
Bien, pues ya tenemos una organización, mañana playa d’en Bossa, San Antonio, Santa Eulalia y Scana. Muy bien vayamos a cenar que ya son las diez.
Bajaron al restaurante y pidieron unas ensaladas con un pescadito, todo ello regado con un buen agua mineral. Cenaron tranquilamente y a las once ya estaban en la cama. Ángel sujetó con delicadeza la tetilla de Ruth, notando como se excitaban sus pezones, a la vez que su polla crecía entre sus nalgas.
No juegues, que hemos de madrugar mañana.
Ángel no dijo nada y continuó pasando su polla entre las piernas de Ruth que cada vez la regaban con mayor cantidad de flujos. En una de las embestidas, Ruth movió su culito y la polla entró como un cuchillo caliente en la mantequilla.
Ahhh, cabrón, hasta el fondo.
Ángel movió con lentitud su cuerpo entrando y saliendo de ese estrecho coñito que abrazaba su polla besándola con dulzura. Los labios y las paredes del coñito lo besaban y lo abrazaban en un roce fluido, donde su polla cada vez crecía más, engordaba más. Ángel sujetó entre sus dedos el pezón de Ruth, lo apretó y se dejó ir dentro de ella estaba demasiado excitado y no aguantó mucho. Ruth al sentir su corrida, apretó sus piernas oprimiendo esa gorda polla y se frotó con ella hasta conseguir su orgasmo. Juntos quedaron abrazados hasta el alba.

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