SOMOS SOCIOS.
Aquel día seria especial para mí, firmaría en casa de Juan, un chalet en la sierra de Madrid, mi entrada como socio en el negocio. Me había costado varios años de trabajo conseguirlo, era mi meta y por fin se hacia realidad. La Sociedad iba muy bien económicamente y el trabajo me gustaba, aunque era muy duro y en ocasiones mi mujer y yo teníamos que soportar situaciones difíciles, yo llegaba tarde a casa o estaba de viaje, pero el dinero y los pequeños lujos que nos permitíamos lo recompensaba. Juan y Luis, los dueños, me propusieron hacerme socio, aunque eso si, me dijeron que tenia que pagar un precio "especial", que me dijeron se haría efectivo esa misma noche, durante la firma. Al llegar a su casa vimos dos lujosos coches en la entrada, Susana, mi mujer, me sonrió. Los dos comentamos que dentro de poco tendríamos un coche así. Susana estaba impecable, su pelo moreno y rizado, sus ojazos, sus labios sensuales, llevaba un vestido para la ocasión que permitía ver toda su es...