EMPEZANDO 10
- ¿Señorita Unsinn??
-Si señor.
-Pase por favor. Cierre la puerta. ¿quiere empezar a trabajar ya?
-Pues claro, será un placer.
-Entonces firme el contrato que hay encima de la mesa, léalo bien antes y después me dice.
- ¿Pero aquí pone que quedare enteramente a sus servicios en lo laboral y en lo personal?
-Exacto, eso dice, ¿necesita alguna aclaración?
-Por supuesto ¿qué es en lo personal?
-En lo personal es que dependerá de mi para todo, yo le daré permiso para absolutamente todo aquello que quiera hace y estará incondicionalmente a mis órdenes.
- ¿Para todo, todo?
-Si, a cambio la empresa le proporciona un más que suculento sueldo y un alojamiento, si tiene propio le pagara los gastos.
-Uff me lo tendría que pensar.
-Tiene usted cinco minutos.
Lo que la pedían era una disposición incondicional a cambio de un muy buen dinero y de resolver su vida. Total, tenía poco que perder, no tenía nada y mucho que ganar. Su vida quedaba resuelta por el momento y si sabía horrar la podía dejar resuelta de por vida. Parece que no es mala oferta, antes de firmar Pablo la dijo:
-Antes de firmar quítate las bragas y dámelas.
Unsinn lo miro de frente y sin aparta su vista de él se bajó las bragas hasta la rodilla y las dejo caer.
Se agacho doblando sus rodillas las recogió, las estiro y se las dio.
-¿Así está bien?
Muy bien ya puedes firmar.
En el fondo la situación la había excitado, eso de cumplir órdenes la estaba poniendo, nunca se había sentido así.
Muy bien, toma esto y ve haciéndoles pasar por orden.
Unsinn fue llamando a los candidatos a la vez que con una sonrisa se dirigía a su nuevo jefe. Las entrevistas terminaron cerca de las nueve y media.
-Este era el ultimo
-Perfecto
-Ven aquí y chúpame la polla.
Esto la hizo ruborizarse, pero a la vez su coño se encharco. Se puso de rodillas, desabrocho su pantalón y meneo la polla muy despacio. Lentamente fue acercando su boca hummm . Acerco su lengua al tallo y lo lamio de abajo arriba y luego de arriba abajo, volviendo a repetir la escena una cuantas veces. Su lengua se entretenía en el frenillo al subir, lo que estaba haciendo que la polla cada vez estuviese más dura. Por fin decidió meterse todo el capullo en la boca mientras Pablo gemina y agarraba su cabeza para imponer un ritmo tranquilo. La lengua hacia diabluras y conseguía lamer sus huevos cuando entraba hasta el fondo. No podía aguantar mucho más. Garro su pelo con fuerza y tiro hacia el a la vez que sus movimientos fueron adquiriendo más fuerza haciendo que sus huevos chocaran contra su barbilla. Finalmente, en golpe de pelvis introdujo toda su polla en la boca de Unsinn y sujetando su nuca descargo en su garganta mientras ella intentaba salir de la presión. Una vez que descargo la dejo sacar la polla hasta poder tomar aire notando como se mojaban sus zapatos.
-Hummm me he meado, perdón hummm
-Me ha encantado. Te invito a cenar. ¿conoces algún sitio?
-claro, muchos jajjaj.
¿A cuál te gustaría ir?
-Al Deliciosa Marta
Perfecto, vamos
Ante de ir al restaurante nos dimos un paseo por San Telmo, nos paramos en una terraza y nos tomamos unas cervezas. Unsinn me comento que cuando ella era pequeña sus padres la llevaron a la isla y montaron un negocio. Pero que la mala gestión el alcohol y las tragaperras acabaron con el negocio y con el dinero. Ella había salido a flote por su cuerpo y por qué daba algunas clases de alemán a niños y no tan niños de la isla. Me comento que no había tenido una vida fácil y que eso la había llevado a probar casi todo y que ya hace unos tres años se había estabilizado y andaba más tranquila. Salimos hacia el restaurante. El sitio era muy agradable y la decoración vintage aun lo hacía más agradable. Nos colocaron en una mesa frente a unas cristaleras que daban a un bonito y bien cuidado jardín.
- Unsinn la verdad es que ha ido una buena elección, me gusta mucho el sitio.
-Me alegro mucho señor.
Ese señor me sonó muy raro y a la vez fue como música celestial. ¿y sui era sumisa?
Tendría que comprobarlo y la cena sería un buen momento.
Hablamos de sus problemas de adaptación en el colegio y con el clima. En el colegio lo paso mal, ya que era muy respetuosa con las normas, como había sido educada y no se atrevía a saltarlas, lo que producía cierto rechazo por los compañeros y compañeras. Su adolescencia fue dura y llego a los 18 habiendo forjado un carácter muy reservado. En la universidad se lio con un profesor y este la enseño un mundo nuevo.
-¿Así que te van los maduritos?
-Tienen claro lo que quieren en la vida. Mírate tú, ordenas y no esperas, si se cumple tu orden bien y sino pues tomas las oportunas medidas. Eso no pasa con gente inestable que no tiene aún forjado su carácter.
-¿Me estás diciendo que eres sumisa.?
-Pues sí, soy sumisa y me gusta serlo, ahora llevo una temporada sin amo y la verdad me tengo que azotar yo sola y no es lo mismo.
-Bueno, luego si quieres vamos a mi casa, tengo una pequeña mazmorra camuflada, donde podemos jugar un poco.
El coño de Unsinn se convirtió en una fuente, hacía tiempo que no tenía una sesión y la verdad es que necesitaba sentirse usada.
La cena esta deliciosa y cenaron con mucha alegría y una gran tensión sexual. Una vez terminada la cena fueron hacia la casa donde tendrían una noche movidita. La casa estaba casi en la otra punta de la isla. Tenían casi media hora de coche. Al llegar a la casa, Pablo acompaño a Unsinn a la habitación “mazmorra”.
-Desnúdate y espérame en posición.
-sí señor
Pablo salió de la habitación y fue a cambiarse, se quitó la camisa y la cambio por una blanca remangándola los puños. Volvió a la habitación y ella ya estaba en posición, de rodillas con la espalda recta y las palmas de las manos mirando hacia el techo. Se fue hacia la pared y de unas argollas quito unos tiestos que pendían de ellas. Fue hacia Unsinn y la amarro a las argollas estirando sus brazos y sus piernas. Abrió un cajón y agarro una fusta que paso por el cuerpo de Unsinn sintiendo como se la erizaban los vellos y un gemido escapo de su boca.
-Quiero que cuentes.
Plas....... uno
Plas........dos
…......
Plas....... diez
Unos hilillos de flujo caían por las piernas de Unsinn que mordía sus labios mientras sentía el calor en el culo y en su coño, el dolor se estaba convirtiendo en placer y ella esta gozosa y feliz. Agarraba con sus manos las argollas para que sus piernas se pudiesen sostener.
Plas ……diez y seis
Pablo llevo una mano hasta el coño de Unsinn y pudo apreciar la humedad que había en él. Metió dos dedos y la follo con fuerza. No tardo nada en correrse y quedo sostenida de las argollas pues sus piernas ya no la sostenían. La desato y la llevo a un sofá. Saco un ungüento y lo fue extendiendo por su culo que tenía un color entre rojo y morado. Lo extendía muy suave mientras Unsinn no paraba de gemir, pero de placer. Se lavo las manos y se sentó cogiendo la cabeza entre sus manos.
-¿estás bien?
-sí señor. Muchas gracias, me hacía falta, hacía mucho que no tenía una sesión.
-iremos despacio, hay que ir con cuidado.
Mientras decía esto una mano bajo hasta su clítoris y empezó a acariciarlo muy despacio aprovechando los jugos de su coño para así humedecer los dedos. Unsinn empezó a gemir y dándose la vuelta le busco su polla y la abrazo con sus labios mientras su lengua se entretenía en repasar el frenillo una y otra vez consiguiendo una espectacular rigidez en su polla. Los dedos aumentaron el ritmo de las caricias lo que hizo que su boca cada vez subiese y bajase con más rapidez y profundidad, empezando a dar alguna pequeña arcada. Pablo cogiendo su cabeza la apretó en el final de su polla a la vez que imprimía más ritmo a los dedos, la dejaba respirar para volver a introducir su cabeza hasta el fondo. Unsinn abrió la boca haciendo que la polla entrase en su garganta a la vez que un orgasmo la hacía temblar encima del cuerpo de Pablo. Ahhhhhhh abrió la boca para recoger aire y poder correrse agusto.en ese momento el saco su polla y roció con su semen todo su cuerpo.
-Si no quieres dormir colgada, procura que nada manche las sabanas.
Bajando hasta su coño lo devoraba, pasaba su lengua por sus muslos y subía buscando su clítoris, pero si querer encontrarlo lo pasa cerca pero no lo tocaba. Así estuvo durante casi 20 min Unsinn se retorcía intentando que nada cállese en las sabanas, la estaba viviendo loca. Su lengua se acercó a su clítoris y con la puntita estuvo tocándolo hasta que ella ya no pudo más y cerrando sus piernas se dejó ir en un tremendo orgasmo. Pablo metió su cabeza entre sus piernas y devoro su clítoris con glotonería mientras agarraba sus caderas y metía un dedo en su culito. Unsinn se retorcía como una culebra intentando zafarse de su prisión mientras se corría una y otra vez y las sabanas se llenaban de semen y de sus propios jugos.
Al cabo de unos minutos, Pablo la soltó y noto las sabanas mojadas. La miro, la agarro del pelo y temblando, la ato a las argollas de la pared.
-Por favor señor, bájeme, por favor.
-Que propones a cambio.
-Seré suya en cuero y alma.
-Perfecto redactare el acuerdo.
La soltó y mientras la bajaba apretó sus pezones con saña lo que hizo que Unsinn tuviese un orgasmo agarrándose a su cuello. Estaba sobre excitada y todo toque la producía mucho placer.
La llevo a la cama y él se fue a su cuarto.
Comentarios
Publicar un comentario